PRIMITIVOS FLAMENCOS
PRIMITIVOS FLAMENCOS
Se conocen como tales los pintores de los países bajos del siglo XV, que al introducir grandes innovaciones a la pintura hicieron la transición desde el gótico tardío al Renacimiento europeo. Pintura desarrollada en un contexto histórico de ciudades prósperas Gantes, Brujas, Ypres, Tournai), donde la naciente burguesía comercial, ligada a la industria y al comercio de paños, favorece el desarrollo del arte. Si bien el colorido brillante de este estilo pictórico es heredero de los grandes ilumnistas del gótico, la introducción de la pintura al óleo con su consecuente secado lento, y con ella, la técnica de las veladuras y el desarrollo del cuadro en capas sucesivas, permitió desarrollar una pintura rica en matices, cuadros dotados de una cualidad atmosférica hasta entonces desconocida. El gusto extremo por los detalles de la materia, la arquitectura, los objetos, es otra de las características de esta escuela. Los objetos dejan de ser elementos secundarios para adquirir un papel protagónico al igual que los personajes. El paisaje adquiere una gran importancia en esta época. Reflejando fielmente el ambiente que le rodea, el pintor flamencos dota a este realismo de un cierto carácter simbólico, a lo que contribuye la significación alegórica de los colores utilizados y de los diversos objetos secundarios representados. Los fondos dorados y neutros del gótico van desapareciendo, siendo sustituidos por paisajes naturalistas donde cada elemento es reflejado con fidelidad y detalladamente.